miércoles, 18 de julio de 2018

Enterito Amarillo 1987-2018

El enterito amarillo tiene 31 años y 13 viajes a Bariloche entre otros parajes.

Año 1987. Viaje de egresados.Todos mis compañeros estaban haciendo cola para alquilar el dichoso equipo de nieve.  Los promotores ya nos habían advertido que "no entraba dentro del valor del viaje" -que nuestros padres habían pagado en cómodas pero enormes cuotas- y que era "carito y necesario para ir a esquiar a Cerro Catedral". Lo de "esquiar" supongo que era sólo un decir porque lo máximo y más extremo que hicimos fue tirarnos de culipatín. Una de mis compañeras casi se cae en un precipicio porque no supo frenar su culo a tiempo. Se hizo pis encima, en el enterito azul marino alquilado por quince... quince... no sé, no recuerdo qué tipo de moneda se usaba en esa época; lo que sí recuerdo es que siempre cambiaba de nombre y se le agregaban muchos, muchísimos ceros. En fin, creo que eran quince australes. Sí, por quince australes te daban todo el equipo por medio día;  consistía en un enterito de tela de avión impermeable y abrigado por dentro y una especie de sillita sin patas (el culipatín propiamente dicho). Mientras todos se probaban "sus equipos"  y pagaban, yo avisté un enterito amarillo chillón y pequeño. Digo "avisté" porque estaba colgado muy alto de una percha, sobre un clavo de la pared del local y yo era muy petisa... bueno, sigo siendo. Prendido con un alfiler de gancho tenía un papel escrito con marcador flúo que decía:
A LA VENTA. OFERTA $ 15.-
Me lo compré. Era horrible. En el cerro Catedral, en el Tronador y en todos lados. El amarillo sobre el blanco inmaculado de la nieve se divisaba a kilómetros. Yo estaba chocha.
En la foto no de luce completamente por el rompe viento azul que lo tapa.



Año 1988. Ahora le toca viajar a Bariloche a mi hermano Nico. Nuevo viaje de egresados. Primero en lka lista de cosas que hay que llevar: el enterito amarillo.  Nicolás la pasó mal en su viaje de egresados. Creo que es la primera y única persona sobre Argentina que conozco que la haya pasado mal en su viaje de egresados a Bariloche. Será porque antes de eso él ya había viajado a otros lugares solo, y el viaje de egresados no le aportó nada nuevo. Pero usó el enterito para tirarse de no sé que cerro y creo, se meó encima porque había consumido no sé qué droga. Eso le pasó a él o a su amigo Diego, que ahora que recuerdo también la pasó mal. Eso les valió que por algunos años, mi amiga Ana Bertolio y yo los consideráramos unos agretas ilustres.

Años más tarde. Creo que fue en el 1992, mi amigo Germán Cuoco se va a Bariloche. No creo que fuera de viaje de egresados porque tiene la misma edad que yo. Bueno, a lo mejor sí porque repitió varias veces.  "¿Me prestás el eneterito amarillo?"  Y allá va de nuevo la prenda payasesca a hacer culipatín con otro culo, el de Germán.


Después de eso paseó varias veces más, con amigas de mi hermana menor, Anita, y luego, a Mendoza con uno de los hermanos Estevecorena, estuvo paseando por el Aconcagua.

Entre mediados de octubre de 2016 y hasta fines del mismo mes pero de 2017 el enterito "equipo de nieve" se transformó en "equipo de motoquera" Sí, mi noviazgo "anual" con José fue el que provocó este cambio repentino de personalidad o "cambio de coseidad" en este vestuario viajero. Es que arriba de toda mi ropa, el enterito amarillo impermeable era un abrigo maravilloso e indiscutiblemente útil contra el frío y el viento de las rutas a las que nos aventuramos.


Aquí tampoco se ve claramente el enterito en cuestión pero puede verse la moto y a  José y a mi en pleno mimito rutero.

Cena de los martes. Hoy, 18 de julio de 2018, Enterito Amarillo (ya podemos llamarlo con nombre propio y apellido) vuelve a Bariloche con mi amiga Valeria Fau. Se lo llevé ayer a la casa, casi como una broma. Pensé que me iba a decir "no, no... dejá, ya conseguí abrigo y equipo de nieve" como para no despreciarme o herir mis sentimientos. Si embargo sucedió lo opuesto: le encantó y hasta posó para la foto. ¡¡¡Ella también está chocha con él!!!


31 años, 14 viajes. Como para romper el mito del 13



sábado, 9 de junio de 2018

Mechón

Canas.
Me miré al espejo.
Un mechón blanco en la cabeza.
Un disgusto
-hubiera dicho mi mamá-
un disgusto.

Funcionamos así,
con el corazón...
Él mata células
que ya estaban muertas,
para no matarnos a nosotros.

Hay que resistir.

Resisto.
Quiero vivir.

martes, 5 de junio de 2018

Sillón

Estoy sentada
con un solo zapato.
El otro zapato lo calza
el sillón
que tiene cuatro patas
con cuatro rueditas
y un zapato -el otro.
Y me sostiene a mi
que estoy sentada sola
y sin un zapato
A él le faltan tres,
y en eso tengo ventaja
-pienso.
Estoy tan sola
con un zapato solo,
como un zapato solo
-impar-
sobre el sillón solo
que tenía un compañero
que perdió una pata
y para equilibrarlo le pusieron
por muleta una radio vieja
y luego lo abandonaron
nadie recuerda dónde,
junto a su amiga radio
por lo menos alguien
la escucha a ella,
el sillón rengo
-el otro.
Estoy sola
con un solo zapato
sentada sobre el sillón solo
que me sostiene.
Pobre sillón de cuatro patas
con cuatro ruedas
un zapato y sin compañero,
que me sostiene a mí
con mi zapato solo
y todo el peso del universo
sobre mi alma.
Podría solucinarlo
pobre sillón.


miércoles, 23 de mayo de 2018

Olivia en el asfalto. Un hamor paria.

El grafitti se veía desde cualquier ángulo o distancia que pasaras,
sobre el paredón del Club Italiano de la Avenida Rivadavia:
TE AMO OLIVIA.
DAVID
Mi alegría duró lo que tardé en llegar al colegio, en Yerbal 65:
Alrededor de 7 minutos.
Allí, varios compañeros de curso se encargaron de contarme
que había otra Olivia, que iba al Charly, y que seguramente
David no era el verdadero nombre del que firmaba, si no algún
seudónimo, trucho como el colegio al que ambos asistían.
El Charly, era en realidad un colegio privado llamado Carlos PelLegrini,
al que llamábamos Charly, el Pellegrini trucho. Allí, se rumoreaba,
los alumnos compraban el título pagando una suma de dinero por
cada materia que adeudaban y que hubieran tenido que rendir
efectivamente en cualquier otro establecimiento.
Así que ahí estaba mi nombre, o el de la otra Olivia - ¿quién más que
nosotros podría saberlo?- estampado en plena Avenida Rivadavia,
en la zona más cheta del barrio Caballito por ese entonces. Así que
¿Por qué perder la alegría? Alguien había escrito la frase,
y aunque no fuera yo la aludida, el murallón gritaba mi nombre y me
encantaba.
Un par de años más tarde, el graffiti fue removido para siempre.
Borrado, olvidado.
Hoy encontré mi nombre grabado en el asfalto. Si, mi nombre y
el de un amor al que solía llamar con H como una especie de
guiño distintivo, verdadero.
Me detuve en la esquina de Saavedra y Jara para fotografiar la estampa
y un grupo de gitanos salieron gritándome algo que no entendí bien,
creo que creyeron que había encontrado algo valioso.
No estuvieron tan errados.
OLIVIA Y ... el nombre del responsable del repujado estaba
semi tapado por tierra pero puedo adivinar de quién se trata.
¨Olivia en el asfalto- pensé. Un hamor nómade.¨
Gran paradoja, ahí están, esculpidos y duraderos
(pasarán años o décadas hasta que algún nuevo intendente
decida arreglar las calles de la zona de los gitanos) quietos eternamente,
juntos por la perpetuidad de los tiempos, nuestros nombres,
sinónimos de un amor inmortal,
que ya se terminó.

Feminismo radical ¿Hay otro?

¨No hay más entradas¨ fue la respuesta que dieron mis compañeras de obra
al muchacho cuando, hace algunos años, el extorsionador, manipulador y
ladrón de propiedad intelectual (entre otras cosas) se acercó a La Gua-Gua a
reservar lugar para ver AlModoBar, obra en la que yo participaba como actriz.
Ellas mintieron y esa acción se llama SORORIDAD.
Pusieron la fuerza que a mi me faltaba para ver lo que todos veían menos yo.
Soror significa hermana. Sororidad es un término utilizado para referirse a
la hermandad entre mujeres con respecto a las cuestiones sociales
de género. Se refiere al apoyo, coexistencia y solidaridad frente a los
problemas sociales que se presentan en sociedad. La sororidad es un valor,
como la fraternidad, pero vinculada a la unión, respeto y amor entre el
género femenino.
Nace y crece así, el empoderamiento del género femenino
en la sociedad actual.
En la entrevista que El País le hace a Catherine Millet, escritora y crítica de arte,
impulsora del manifiesto de 100 mujeres francesas contra el movimiento #Me
Too, ella expresa: “Lamento mucho no haber sido violada, porque así podría
dar fe de que una violación también se supera [...] si me hubiera encontrado
en una situación de violación, no me habría defendido. Así habría tomado
menos riesgos, porque lograría neutralizar la violencia del agresor.
Si la violencia de ese acto me hubiera trastornado, creo contar con
la suficiente capacidad moral para superar ese hecho e intentar olvidarlo.
Esa es mi respuesta personal. ¨
Es evidente que no tiene la menor idea de lo que habla pero además,
toda su clase media, sus estudios y diplomas no le permiten empatizar
con las víctimas de violencia de género:
Empatizar: ponerse en el lugar del otro.
La empatía puede ser descripta como un sentimiento que hace que alguien
pueda sentir lo mismo que otra persona a pesar de no estar pasando por la
misma situación; la empatía permite a alguien sentirse cercano al dolor o al
sufrimiento de otra persona debido a que le tiene cariño, o simplemente
por una cuestión de ética y de emoción humana que hace que incluso
uno pueda sentirse angustiado al ver a otra persona sufrir. La empatía es una de las características más importantes del ser humano
porque a través suyo se combinan dos elementos únicos que normalmente suelen
ir separados: la razón y el sentimiento. Esto es así ya que para poder sentir
empatía uno necesita, obviamente, emoción y sentimiento, sensibilidad,
pero por otro lado, también necesita ser consciente y comprender a nivel lógico que la otra persona está pasando por una situación diferente a la propia.
La periodista también le pregunta:
¿No cree que una violación también tiene consecuencias psicológicas?
-A lo que Cathy responde: Existen para algunas mujeres, pero no para todas.
Hay que dejar de creer que la mujer siempre es una víctima.
Puede ser víctima de ese acto en un instante,
pero también puede encontrar en ella la capacidad de reaccionar...
Y agrega en otro párrafo: Cuando un hombre te molesta,
tienes la libertad de decirle que deje de hacerlo.
Una tiene la capacidad de decir que no. Por otra parte, importunar es una palabra
bastante leve. No es lo mismo que acosar, ni mucho menos. Alguien te puede
importunar fumando a tu lado en un lugar público… También alguien te puede
¨importunar¨ masturbándose sobre tí en un omnibus,y no es tan grave-según ella.
Y remata con: Esas mujeres parecen aspirar a una sociedad utópica y
regulada hasta el más mínimo detalle, donde un hombre deberá tomar
precauciones antes de dirigirse a una mujer.
Mi pregunta es la siguiente: ¿En nuestra sociedad real y no utópica,
no es una forma de buena convivencia ¨tomar precauciones¨ de respeto hacia
cualquier persona sea del género que sea?
¨Cada uno en su cuerpito ¨-decía una viejita.
Respeto: “acción de mirar atrás”, “consideración, atención”; es reconocer
el derecho ajeno; es el reconocimiento, consideración,
atención o deferencia, que se deben a las otras personas.
Es una condición “sine qua non” para saber vivir y alcanzar la paz y la tranquilidad.
El respeto es un valor . Una persona cuando es respetuosa acepta y comprende
las maneras de pensar y actuar distintas a las de ella, también trata con sumo
cuidado todo aquello que lo rodea.
También quiero aclararle a Cathy y a todas las 100 firmantes del manifiesto
(con respecto a su afirmación): Si cada ciudadano se toma la justicia por la mano,
regresaremos a los tiempos del Lejano Oeste. La justicia tiene defectos y
es innegable que se le escapan cosas, pero vivimos en una sociedad que acepta
que es ella la encargada de juzgar y no un tribunal popular. En eso soy radical...
que denunciar públicamente un acoso, una violación, o un ¨piropo¨,
no es hacer justicia con mano propia, es poner a la vista lo que
la Justicia patriarcal sigue sin pesar en su balanza aunque tenga
los ojos sin venda alguna.
En el mediático y machista manifiesto de la artistas francesas nombran el caso
de Kevin Specey enfáticamente, argumentando que “(Les) parece muy grave
que se borre a un actor de una película [Kevin Spacey, sustituido por otro actor
en Todo el dinero del mundo tras ser acusado de agresiones sexuales].
Son métodos que me recuerdan a los del estalinismo…
Cabe destacar que las acusaciones fueron realizadas por 6 hombres jóvenes
que trabajaron con él como asistentes en distintas producciones estadounidenses
y se investiga además, un caso a abuso sexual en Londres, cercano al teatro
donde fuera Director artístico en los años de la acusación en cuestión.
Entonces, a estas intelectuales francesas les digo: Apartar a kevin de su espacio
laboral se llama PREVENCIÓN. Que sea buen actor y altamente premiado no lo exime
de nada ¿O habría que esperar a que Kevin abuse de otro joven?
*¨Esa mujer ¿Por qué grita? Andá a saber mirá que flores bonitas ¿Por qué grita? Jacintos, margaritas. ¿Por qué?¿Por qué qué?¿Por qué grita esa mujer?”
(*Susana Thénon Fragmento. Epígrafe de Chicas Muertas)
Las medias tintas en los discursos contra la violencia de género y
los crímenes de lesa humanidad me resultan tan violentos y criminales
como las acciones mismas. Así de feminista radical soy.

sábado, 12 de mayo de 2018

Cada vez



Cada vez
así
siempre.
No tendrá dimensión su dolor
mientras el mar siga oleando
y ellas permanezcan.

Cuántas veces las olas
den reveses en las piedras
ellas seguirán allí.

Esculpidas
Dobladas
Dañadas
Cambiantes
Supervivientes
Quebradas
Firmes seguirán ahí.
Y cuando anochezca
y cuando amanezca
y cuando los días
y cuando los meses
y cuando todos los tiempos
Ellas seguirán ahí
junto al mar que quiere
pero no puede doblegarlas.


miércoles, 4 de abril de 2018

CELO

Estás pensando en lo peor
y el arte salva.
"Es una boludez decir eso"
-dice en voz alta Luis Sagasti-
 pero no te importa.

Vos agarrás un papelito
y lo doblás con una forma
abstracta
lo pintás con piedritas
o escribís como yo ahora
palabras cursis
o raras palabras
malas palabras
combinadas
como una música
riudosa
"El ruido no es música"
-vuelve a hablar Luis.

"Escribís esas cosas
que ya escribieron
los mejores pero bien,
ellos escribieron bien."

Y esa cosa horrible
que creaste
 o que creés que creaste
porque ya existía hace mucho
"Está todo inventado"
-insiste en hablar-
te hizo ganar unos minutos
de tiempo
segundos de un día
un día más de vida
"¿ésto es vida?"
-esta vez hablás vos-
o  dos.

Un año.
Y seguís con tus papelitos
pintados,
(pringados)
y esos escritos raros.

Vos que todo lo podés sola
"Qué bien me vendría  llorarle a un chongo"
-volvés a pensar vos, solita-
ahora necesitás que te abrace
y te diga "Vos sos linda.
(el chongo, no Sagasti)
Todo va a mejorar"

La feminista empedernida,
(porque le gusta empinar el codo)
a ella le gusta que un macho le diga
mientras se la mete.

"Pero por lo menos ahora
estarías  haciendo
-o te estarían haciendo-
eso y te olvidarías
por un tiempo de la muerte
o de pensar oscuro"

Por suerte existe el sexo
-decís
 y te olvidás del cielo y de Dios.
Y seguís con tu arte
Malo pero salva.

martes, 3 de abril de 2018

CIELO

Allá arriba está el cielo, inmenso
y lo más esperanzador que vez adelante
es la muerte.

Y te preguntás para qué
todo ese estudio
todos tus esfuerzos
todo tu amor
toda esa pasión
toda esa angustia
y esa creación.

Te preguntás
¿para qué?
y te falta el
para qué.

Y te encontrás limpiándole
el culo a  una vieja
que en el futuro serás
vos y tu culo
y decís:
¿para ésto?

Y escuchás a alguien
que la vivió más que vos,
"Es tarea" -te dice.

¿Es tarea?
- te re preguntás incrédula.

Y el cielo inmenso sigue allá arriba
como llamándote
y pensás:
Ni muerta  llego ahí.

A lo mejor  la muerte es esta
agonía eterna misma
que estoy  preguntándote.

A lo mejor la muerte es
el vacío, tu lejanía,
tu aprecio menor
o tu deprecio.

Y la vieja te agradece
que le hayas  aliviado
su picazón y se siente horrible
por ser tratada como un bebé
pero pútrido y mal oliente
cacho de carne que
no tiene ni la gracia del bebé
pero caga mucho más y mejor.

Y el cielo sigue alli.
Gracias a Dios.





LLUVIA MALA 2

Lo que más me molesta es que
no hayas venido a verme.
No tanto por el hecho de
que no hayas venido efectivamente
sino por el contrario, viniste.
Tarde.

Lo que más me molesta es que
hayas venido a verme tarde.
Calulando mal el horario
 para llegar
a no verme
porque llegaste
tarde.

No viniste a verme
sino a vigilarme
como si yo fuera una bicicleta
que se deja atada a un árbol
o a un poste de Telefónica
-que ahora se llama Movistar porque les perdonaron la deuda y pudieron cambiar su nombre.
-en su defecto.
Como si fueras dueño de esa bicicleta
o moto o auto,
que soy yo
y no tu auto, al  que cuidás
aunque no lo ates con cadena
porque tenés alarma que te indica
si alguien se lo quiere llevar
y cuando no lo usás lo dejas bajo llave
en un garaje o
en un estacionamiento pago
porque es de tu propiedad.
Yo no.

Lo que más molesta es que
viniste y no me viste o
me viste a destiempo porque
yo ya no estaba donde tenías
que verme.
 Y al final te quise
igual.

Y ya en casa quise pensar
que a lo mejor tenías razón
y mientras cenaba no tan sola
-con dos perros y varios gatos ajenos-
recordaba cómo masticabas
y lo bien que te había quedado
el diente después de
la ortodoncia
y lo feliz que eras
con tu sonrisa nueva.

No tiene razón
- sacudí mi cabeza-
Aunque su  dentadura sea
 más importante
que este poema:
No tiene razón.

Y ahora no me molesta
ni me preocupa
que no hayas venido hoy
tampoco, o también.
Y afuera llueve menos
que hace un par de meses
y dicen que la lluvia
borra la maldad y a mi
me gusta  pero ahora
siento que eso no es verdad,
es sólo una metáfora
y mañana saldremos a las calles
y veremos cuántos buenos
quedan.
Unos ya están desaparecidos,
varios ya están asesinados
y otra está presa porque es india.
Y mujer.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Magnitudes.

La medida de lo posible.
La dimensión de los desconocido.
La amplitud de los hechos.
La densidad de ambiente.
La relatividad del  tiempo.
La  intensidad de los acontecimientos.
La temperatura del aire.
La presión de las finanzas.
La masa de los cuerpos.
La energía de tu sistema.

El peso de nuestra existencia.
El volumen de tu voz.

Mi enojo es infinito.

domingo, 17 de septiembre de 2017

La Bicicleta IV




          Pisar con los pies descalzos una nuez puede ser doloroso y engañoso. Es dañino para el pie y  la nuez parece hermética e  infranqueable.
         Si en cambio pisamos apenas la nuez con un zapato de media suela, la cáscara se quiebra a nuestro paso y deja el fruto al descubierto. Lo mismo si ponemos la nuez en la bisagra de una puerta y luego cerramos la misma cuidadosamente. De estas formas se presenta un problema y es que el fruto se mezcla con los diminutos trozos de cáscara y a veces, al comerlo, nos sentimos estafados, dolidos  y -¿por qué no?-con un sabor amargo. 

         Si utilizamos un casca nueces, obviamente, el fruto queda limpio y bien separado de la cáscara. Recién ahí uno puede verificar si el fruto cumple con lo que uno espera o, en su defecto,   está pasado y negruzco. Si uno tiene hambre, se lo come apenas pelado, y se banca la pelusa aunque no sea durazno. Si uno quiere realmente disfrutar el fruto -valga la redundancia-, si uno está motivado ya sea por el hambre o por las ganas de comer, o simplemente  porque ya ha comido nueces antes y desea volver a sentir ese placer,  se esmera y logra separar la parte buena de la pútrida y al fin, saborear la nuez tan complicada. De lo contrario, faltando todo tipo de motivaciones, cáscara y fruto van a parar a la basura. 


       Pareciera que este tema de separar lo fructífero de lo infructuoso, esto de encontrar lo nutritivo sin someterse a lo debilitante, de discernir lo aparente de lo real, depende de la motivación que uno tenga para lograr el objetivo y  –claro- de contar con las herramientas adecuadas.  
 
          Tratar de encontrar analogías entre  las estrategias para disfrutar de una nuez y las formas que uno  debiera llevar  a cabo para conocer lo “jugoso” de una relación me llevaría tres minutos si no fuera por los “pero” que me están apareciendo desde que arranqué a andar en bici hace 20 minutos.

No se puede pisar descalzo una relación, ni un vínculo. Y  la frase “pisar descalzo una relación” o “ pisar descalzo un vínculo” es hermosamente poética e invita a algo auténtico y puro.


          Es lindo tener un compañero los domingos. Tal vez la palabra “bisagra” sea una preciosa metáfora para el vínculo armonioso entre dos personas pero ya está muy bastardeada en filosofía política. “Bastardear palabras” también es una metáfora y una forma de hacer política.


Concentrate ¿Qué parte de la relación estaría representada por  la nuez? ¿La otra persona? ¿El vínculo? ¿Su cabeza? ¿Qué parte debiera  aplastar con un casca nueces para ver la verdad de esa persona, vínculo o cabeza?  Si fuera su cabeza, todo mi razonamiento se volvería un policial.

martes, 22 de agosto de 2017

Dios no insiste

           Pirucha; se llamaba Pirucha y eso a nosotros nos causaba mucha risa, mucha. Es que mi abuela, le llamaba pirucha a otra cosa... Lavate la pirucha y cambiate la bombacha -nos decía. Entonces, Pirucha, su nombre, el de la mamá de los tres hermanos que eran nuestros amiguitos de la escuela, era motivo de todo tipo de miradas y sonrojos y carcajadas cada vez que escuchábamos a alguien nombrarla. Ni qué decir cuando la nombrábamos nosotros mismos, los cuatro hermanos compañeros de clase  de los tres hermanos, hijos de Pirucha. En fin, Pirucha sentenció Gracias a Dios soy atea. Y  a mi me cambió el mundo. Lo pronunció sin darle demasiada importancia mientras bajábamos del segundo piso a la planta baja en el ascensor (o descensor en este caso) del hotel romano, donde las dos familias nos habíamos encontrado por casualidad en las épocas que empezaban a escasear los últimos restos de  plata dulce. Tal vez Pirucha había leído esa frase en algún diario, o se le había ocurrido a ella misma y a mi me cambió el mundo. A veces las palabras impactan tan profundamente en la vida de un niño. Una ocurrencia así, hoy día no es ocurrencia, y si lo fuera, en tres minutos se convertiría en meme o en un cartel rojo de facebook re linkeado infinitas veces. Pero Pirucha, en el año 1980, la pronunció cara a cara y frente al espejo del ascensor de Roma, Italia, al cual yo, por mi escasa estatura no llegaba a verme pero sí podía ver su reflejo. La cara de Pirucha: Gracias a Dios soy atea, le dijo a mi madre. Y las dos se rieron el rato que duró el descenso. Tal vez fuera una frase que se podía decir en Italia pero no en Argentina. Por eso la risa. Y por eso a mi me cambió la vida, a los nueve años por  primera vez  comprendí, tuve noción, incorporé el signo lingüístico con su imagen acústica para construir el significante contradicción. 

              A veces intento recuperar la primera vez de todas las cosas. En mi propia persona me cuesta bastante. Cuándo fue la primera vez que me reí de algo. Cuándo comprendí por primera vez la relación entre dos o mas cosas que por su incoherencia o coherencia  provocara en mi la risa.  Cuándo comprendí el humor.

              Recuperar esos instantes en mis hijos me cuesta menos. Recuerdo perfectamente a mi hijo de dos años riéndose a carcajadas frente al televisor mientras el profesor Jirafales intentaba darle clases de inglés al los alumnos de la vecindad del Chavo. Cómo me emocioné cuando comprendí que Ignacio estaba comprendiendo! No es que no se hubiera reído antes de eso. Seguramente. El hallazgo era que comprendía el humor, el signo, sus relaciones. Y verlo disfrutar! Qué emoción la risa franca de nuestros hijos. También recuerdo a Manuela explorando las posibilidades de una pulsera de plástico (esas que entregan al final de los cumpleaños en las bolsitas de souvenirs). Tenía nueve o diez meses. Se ponía la pulsera en una mano, se la sacaba, se la probaba en la otra, Se la sacaba, la miraba atentamente, la sostenía con la nariz, luego se la ponía sobre la cabeza, y luego en el tobillo. Estaba concentradísima. Creo que su pensamiento, aunque aún no tuviera el lenguaje totalmente aprendido, sería  ¿Para qué es esto que me dió mi mamá tan alegremente? Si bien ella no entendía el para qué, fue el instante en el que comprendió la exploración empírica. Fue en ese instante. Y de ahí no paró. Doy Fe. Yo que también gracias a Dios soy atea Doy Fe.

Más tarde, en mi familia primigenia, pasamos a ser cinco hermanos. No es que ella no estuviera con nosotros en Roma, calculo que era una especie de Gondwana y Laurasia repartida en los cuerpos de mis padres que luego, en el año ochenta y tres se llamó Ana. Anita llegó  con  Democracia, junto y justo con Alfonsín y con el Ateísmo incorporado. A los cinco o seis años ella defendía su postura.  Dios no existe le dijo categóricamente a Mariana, la vecinita de enfrente, hija de policías ella. Que reaccionó llorando amargamente: ¡¡ Anita dice que Dios no insiste!!

 Dios no insiste fue otra de las frases  que  hizo reír a mi mamá y a mi, que ya era grande. Volvió a cambiar mi mundo. Es que Dios no insiste, seas creyente o seas - gracias a Él- atea.

Me pregunto si Dios 
tiene contemplado en su programa 
dónde mandar a la gente que 
se muere de repente. 

Me pregunto dónde manda Dios 
a esas almas de gentes que 
ni él esperaba que murieran. 

¿A qué puerta manda a tocar 
a la mujer que fue atropellada 
por un pistero a media mañana? 

¿Qué golpes tendrán que dar 
y en qué puerta
mandará Dios
a los niños que alcanzados por 
una bomba biológica
jugarán  eternamente  petrificados a la pelota de trapo?

¿Podrá a esta altura, Dios, crear
 una  puerta
para la niña violada
 y estrangulada?

Me pregunto si Dios
recupera los instantes 
que yo quisiera recuperar,
si es responsable.